El "efecto lifting" alcanzado con la realización de aplicaciones de Radiofrecuencia facial ha hecho muy popular al método y ha generado una creciente demanda del tratamiento.
Se trata de un método no invasivo ni agresivo, cuyos mejores resultados se obtienen en aquellas personas con flaccidez cutánea facial leve a moderada.
La aplicación de Radiofrecuencia produce un aumento controlado de la temperatura en la piel y de esta manera genera un estímulo en la dermis con el consiguiente aumento en la producción de fibras colágenas. Durante la sesión tendrás una sensación de calor agradable aplicado a través del cabezal conectado al equipo.
Podrás evidenciar claramente dos efectos, uno inmediato y otro a largo plazo.
Efecto inmediato: al término de cada sesión podrás notar un mejor estado del cutis, más liso e hidratado, más lozano y fresco y hasta la desaparición transitoria de algunas arruguitas finas, no así de surcos o arrugas de expresión.
Efecto a largo plazo: Luego de varias sesiones (a partir de la 5ta o 6ta) los cambios mencionados ya son mas duraderos y comenzará a ponerse de manifiesto el tan ansiado "efecto lifting", una vez que el crecimiento de colágeno es suficiente como para comenzar a rellenar arrugas y mostrar un efecto tensor de la piel.
Además de su utilización en cara, la Radiofrecuencia se aplica en cuello y cuerpo, no es dolorosa, no deja cicatrices ni inflamación y puedes retomar tus tareas habituales después de la aplicación.
Dado que la Radiofrecuencia mejora la circulación local, promueve la degradación de tejido adiposo y estimula el drenaje de fluidos y toxinas, es un recurso muy útil para la reducción de la grasa localizada y celulitis. |